lunes, 14 de marzo de 2011

Comunicado FEP

Nuestra Universidad, el ex-Instituto Pedagógico, ha sido testigo de medidas arbitrarias cuyo objetivo final son el desmantelamiento de la educación pública y la instalación de un sistema de educación de mercado basado en la transformación de los estudiantes en consumidores, y de los planteles públicos en empresas que otorgan un servicio. 

Hoy nos vemos enfrentados a un gobierno de derecha, que ha implementado medidas inconsultas como la Ley de calidad y equidad de la educación, que afecta profundamente el sistema de educación chileno. Es este mismo gobierno el que hoy pretende cambiar las reglas del juego en términos de financiamiento, cobertura etc., y así mantener a una cantidad importante de estudiantes pertenecientes a los quintiles más bajos, provenientes de las familias más pobres del país, en una situación de precariedad e insolvencia económica frente a la lógica de endeudamiento que condena a los estudiantes chilenos.

Pasamos a exponer algunos de los fundamentales de esta nueva arremetida del gobierno de derecha:

-          Las becas de mantención y de alimentación que otorga el Estado, no se han reajustado hace más de 7 años.

-          La beca bicentenario, diseñada para los dos primeros quintiles de ingreso que alcanzan más de 550 puntos en la PSU, y se encuentran matriculados en universidades del Consejo de Rectores, es una beca que cubre solo un llamado "arancel de referencia" que no corresponde a los aranceles reales que fijan las universidades.

-          La JUNAEB, además, pretende introducir modificaciones en las condiciones de becas y créditos sin consultar a los estudiantes, y a espaldas de la ciudadanía.

-          La llamada "beca vocación de profesor" es un beneficio que no tiene ninguna normativa legal que la regule, y que por tanto se encuentra a merced de lo que decida el ministro de educación y sus asesores respecto a las condiciones de la beca. Esta beca condena a una gran cantidad de estudiantes que desertan o se atrasan en su carrera, a pagar desde sus bolsillos aranceles onerosos además de imponer los criterios de "excelencia" y "mérito" por sobre las necesidades socio-económicas de la gran mayoría de los estudiantes de este país.

-          La demora en la entrega de la TNE a los estudiantes nuevos condena a gran parte de nuestros compañeros a pagar un pasaje que roba a las familias chilenas la mayor parte de su sueldo. 

Todas estas irresponsabilidades, medidas arbitrarias y retrasos del gobierno son parte de la intención neoliberal y privatizadora de la derecha. No podemos entenderlo fuera de este contexto. Las exigencias mínimas del movimiento estudiantil deben apuntar al reajuste retroactivo según IPC de la BMES y la BAES, la entrega inmediata de la TNE, la cobertura del arancel real de todas las becas y créditos de arancel que otorga el estado, y la instalación de una mesa de trabajo con los estudiantes y profesores para la regulación legal de la beca Vocación de Profesor. 


Federación de Estudiantes del Pedagógico

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